Aeropuerto Ezeiza, adiós Buenos Aires, hasta luego Latinoamerica!

Una última noche pasada caminando por las calles y avenidas de Buenos Aires, para respirar un último tango y disfrutar de la brisa de otoño que colora de amarillo y rojo los espacios verdes de la gran ciudad.
Después el traslado al aeropuerto de Ezeiza, siempre un largo viaje lleno de emociones intensas. Los recuerdos de los últimos meses se empujan entre el registro y la larga espera en los silenciosos y vacíos pasillos del aeropuerto.
Un adiós…

San Telmo, Buenos Aires, Aeropuerto Ezeiza, adiós Buenos Aires, hasta luego Latinoamerica! Argentina

Ultimo tango en San Telmo, Buenos Aires

La permanencia porteña, es decir, en Buenos Aires, es una oportunidad para descubrir los rincones de puro realismo mágico latinoamericano. Uno de estos lugares es el barrio de San Telmo, el más antiguo de Buenos Aires, narran los libros de historia.
La noche en San Telmo es un espectáculo de movida, clubes abiertos hasta altas horas de la noche, la música y el tango, hasta el último suspiro de la oscuridad. Alrededor de la Plaza Dorrego se centran todas estas actividades nocturnas, sino también durante el día, el barrio de San Telmo nunca descansa, incluyendo restaurantes, ferias de antigüedades, músicos callejeros y visitantes.
Por la mañana nos encontramos en el techo del hostal, desde donde dominamos el barrio de San Telmo, que finalmente se toma un corto descanso antes de los trabajos de cada día, y toda la ciudad de Buenos Aires. Nos intercambiamos las últimas impresiones de los acontecimientos del día y comemos magníficas parrilladas, una experiencia obligada para cualquiera que visite Buenos Aires sobre todo si es el delicioso lomo.

Ultimo tango en San Telmo, Buenos Aires argentina

Edith sobre la filosofía y Buenos Aires

En estas miradas de connivencia, se esconde el éxtasis salvaje. En estos ojos negros y profundos como el tono, se mezcla un pelo largo y negro. Como un pintor hace con sus modelos, me encuentro mistificado por estas figuras exóticas.
Me paro a beber una gota de agua en el parque lezama, en cerca de la boca, cuando de mi lado se sienta una octogenaria amigable, que me saluda presentándose como una profesora jubilada de filosofía, llamada Edith. El resultado es una conversación de cinco horas, sobre todas las religiones del mundo, non religiones, animismo, ateísmo, sobre Argentina, Buenos Aires y el futuro del mundo… Ella me hizo pensar mucho y me mostró cuánto se puede aprender en meses de viaje siempre en contacto con diferentes culturas.

Edith sobre la filosofía y Buenos Aires argentina

Cita con Buenos Aires

Qué vista Buenos Aires, mi cita con el mito! El primer impacto es positivo, pero solo han pasado unas horas y me digo que tengo que comer algo y luego dormir…
Buenos Aires es una gran metrópolis, pero el corazón es tan duro como suave. La casa rosada es una metáfora apropiada. Se parece notablemente a París, con sus majestuosos monumentos, las interminables avenidas, los parques en los que es muy fácil perderse, pero lastrado por mil sufrimientos… En Buenos Aires no existe el típico contraste entre las exageraciones que se observa en las grandes ciudades de Brasil, entre lo moderno y ancestral, más bien todo parece suspendido en una atmósfera decadente, incluso bohemio. Todo permanece estacionario en el momento en que Buenos Aires era una de las ciudades al centro del mundo.
En Buenos Aires hasta los alimentos huelen de una historia envolvente y aterciopelada, todo recuerda sus raíces italianas. Aquí se camina mucho, y al igual se piensa: me gusta la idea de pasar estos días en suspensión como una nube en el aire a la espera de la llegada de mi momento.

Casa Rosada, Buenos Aires argentina