Zacatecas es la ciudad más hermosa que visitamos hasta ahora, algo como un museo al aire libre lleno de iglesias, edificios y monumentos. Desafortunadamente es triste pensar que todo lo que podemos admirar ahora, representa el resultado del sacrificio de la gente indígena que trabajó y aun trabaja en las minas. Enriquecieron a viejos señores españoles con oro, plata y todo lo demás.
Aquí vienen muchos turistas, pero después de casi dos meses somos felices de compartir con otros viajeros y mochileros nuestras historias, experiencias y unas cuantas noches divertidas… El mercado de Zacatecas es particularmente grande y coloreado, desarrollándose a lo largo de las infinitas estrechas calles del centro histórico.


