La región andina de Perú septentrional es un lugar polvoriento pero también interesante: siendo una ruta ignorada del turismo, encontramos algunas dificultades en nuestro viaje. Todo se hace mas sencillo gracias a la belleza salvaje de los lugares que visitamos. De San Ignacio recorremos en colectivo una carretera sin asfaltar, hasta Jaén. Un centro comercial muy traficado, ciudad de pasaje entre la costa y la cuenca amazónica, aunque casi sin vías de comunicación confiables. El día siguiente, con muchas dificultades, seguimos el viaje hacia el desierto pueblo de Bagua y después San Pedro Ruiz, siguiendo un tenue recorrido, al lado de los cañones desarrollados por el Río Marañon y sus tributarios. En la noche llegamos a Chachapoyas.
De la frontera a Chachapoyas
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